La Plaza de Armas del Cusco fue nuevamente escenario de la solemnidad del Corpus Christi, donde, para la celebración de la Santa Eucaristía, se acondicionó el Altar Mayor en el Atrio de la Catedral, con las imágenes de los santos y vírgenes traídas en procesión desde sus respectivos templos. A diferencia del año pasado, la Santa y Solemne Eucaristía del Corpus Christi, en este Año Jubilar, fue presidida por el Nuncio Apostólico, representante del Papa en el Perú, Mons. James Patrick Green y concelebrada por el Arzobispo del Cusco, Mons. Juan Antonio Ugarte Pérez y el Obispo de Ayaviri, Mons. Kay Martín Schmalhausen Panizo, así como todo el Presbiterio.
En esta Santa Misa, en honor al “Cuerpo de Cristo”, participaron presbíteros, religiosos y religiosas de la Arquidiócesis del Cusco, autoridades, instituciones y feligresía en general, quienes escucharon atentamente la Homilía, donde el Nuncio Apostólico en el Perú, Mons. James Patrick Green, resaltó la presencia real y sustancial de Cristo en la Hostia Consagrada, alimento espiritual que con fe veneramos en el Sagrario.
Concluida la Santa Eucaristía, se dio paso a la procesión del Santísimo Sacramento en la Carroza de Plata por todo el perímetro de la Plaza de Armas, acordonado por las escoltas de las diferentes instituciones educativas. Luego, se impartió la bendición con el Santísimo, para finalmente dar lugar a la procesión de las imágenes de los santos: San Antonio Abad, San Jerónimo, San Cristóbal, San Sebastián, Santa Bárbara, Santa Ana, San Blas, Santiago Apóstol, San Pedro, San José, la Virgen de la Almudena, la Virgen de los Remedios, la Virgen Purificada, la Virgen de Belén y la Virgen Linda de la Catedral (Inmaculada Concepción), todos con sus mayordomos, danzas y comparsas