Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTube
Palabras del Pastor
Cusco 7 de Setiembre 2014

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario (Mt 18,15-20)
'“Si tu hermano peca, repréndelo a solas. '
Muy queridos amigos:

Este domingo, XXIII del Tiempo Ordinario, del ciclo A, las lecturas van casi en un orden. En la Primera Lectura el profeta Ezequiel, dice dirigiéndose a los pastores: “A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte. Si yo digo al malvado: "¡Malvado, eres reo de muerte!", y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida”. Esa es, una advertencia especialmente para los que sin mérito de nuestra parte estamos puestos como pastores, como guías, como atalayas, como vigías.

En el Salmo Responsorial, tenemos una antífona muy bonita, que dirigiéndose a todos nosotros dice: "Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: No endurezcan vuestro corazón”. Luego la Segunda Lectura, habla del amor al prójimo y dice: “El que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley”.

El Evangelio, en esta oportunidad, está tomado de San Mateo y nos dice: “Si tu hermano peca, repréndelo a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. Les aseguro, además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. San Mateo, al inicio nos habla de la corrección fraterna, que es todo lo contrario al chisme; desgraciadamente en todo el mundo y aquí en nuestra realidad, estamos muy acostumbrados al chisme, a la murmuración, a contar los defectos de los demás y no hacer nada para ayudar al prójimo.

No es licito andar comentando los defectos de los demás, eso se llama murmuración; el invento y la mentira de los defectos se llaman calumnia; tanto la murmuración como la calumnia, son pecados contra la virtud de la justicia, y cuando uno comete un pecado contra la virtud de la justicia, no basta el arrepentimiento, sino hay que restituir. Si uno ha robado, hay que restituir lo robado, pero si uno ha robado la fama de otro, ¿cómo restituirlo?  Todos tenemos derecho a que no se divulguen nuestros defectos ocultos o visibles, tenemos derecho a exigir que los demás no hablen mal de nosotros, ni nos hagan mala fama.

Vamos a hacer un poco de examen de conciencia y a preguntarnos si alguna vez se nos ha escapado alguna murmuración, algún chisme o calumnia, y si eso ocurrió, ¿Qué hicimos para restituir la fama que hemos robado? Piénsalo y procura que jamás se te escape algo peyorativo, mentiras o calumnias sobre los demás, si tienes algo que decir sobre la otra persona, háblale y cuéntale a ella, esa es una manifestación de cariño, eso se llama corrección fraterna.

Vamos a acudir a nuestra Madre Santa María y a San José, a ellos que estoy seguro nunca se les escapó nada en contra de los demás ni chismearon con sus vecinos, para pedirles que nos ayuden a que jamás hablemos mal de los demás.
Que Dios nos bendiga a todos.

 + Juan Antonio Ugarte Pérez 
Arzobispo del Cusco



 
 
:: Noticias
:: Católico al Día
:: Calendario
     
 
 
   

© Copyright 2011. Todos los derechos reservados.
 Web: www.arzobispadodelcusco.org Correo:riial@arzobispadodelcusco.org Teléfono: +5184 225211
Resolución Minima 1024 x 768 IE8