Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTube
Palabras del Pastor
Cusco 21 de Setiembre 2014

XXV Domingo del Tiempo Ordinario (Mt 20,1-16)
'Cada uno recibirá el premio según lo que haya trabajado'
Muy queridos amigos:

Este XXV domingo del Tiempo Ordinario, el Evangelio nos cuenta una Parábola del Señor que nos puede desconcertar y dice: "El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: Vayan también ustedes a mi viña, y les pagaré lo debido. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que están aquí el día entero sin trabajar? Le respondieron: Nadie nos ha contratado. Él les dijo: Vayan también ustedes a mi viña. Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. Él replicó a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos."

No pensemos que la lógica de Dios es como nuestra lógica, lo ha dicho el Señor, “Cada uno recibirá el premio según lo que haya trabajado”, poco o mucho, pero según su trabajo, más que las obras que haya hecho. Como decía San Juan de la Cruz: “Al atardecer de nuestra vida, seremos juzgados por el amor”, por eso lo importante es cuánto hemos amado a Dios, el tiempo es una medida nuestra y Dios está fuera de ese tiempo, Dios es eterno. Dios lo abarca todo en simultaneo, él sabe cómo juzgar y siempre seremos premiado muy por encima de nuestros méritos, y eso es lo que nos dice el Señor en este Evangelio, para que nos entreguemos a Él con amor.

Uno puede entregarse a Dios, cualquiera que sea su circunstancia, no solamente el sacerdote, la religiosa o el religioso; también en el matrimonio, en la vida familiar uno, si es su vocación, se entrega a Dios por completo, en el cuidado de la familia, en el amor humano. El Señor nos ha dicho, quien le entregue a Dios algo, se le será devuelto el ciento por uno en esta vida y en la vida eterna y eso del ciento por uno, es verdad.

Nosotros no podemos juzgar y medir cuánto hemos entregado a Dios, la vida entera se entrega a Dios y eso es nada. Lo importante es que Dios sea el centro de nuestras vidas, cualquiera que sea la circunstancia personal. Para la inmensa mayoría su máxima aspiración es formar a una familia cristiana ¡que no es fácil!, yo pienso que es mucho más fácil santificarse en la virginidad o el celibato apostólico, que en el matrimonio.

Dios es justo, Dios no actúa caprichosamente; si eres llamado al comienzo de la vida, como los primeros obreros de la parábola o al final, eso es casi lo de menos, lo importante es que cuando Cristo pase a nuestro lado, sepamos encontrarle, sepamos llamarle y decirle, como aquellos dos discípulos de Emaús, “Quédate con nosotros Señor, porque se hace de noche”, eso es lo importante.
No desperdicies la oportunidad y cuando Cristo pase a tu lado, haz que se quede, Él se quedará si se lo pides de verdad.
Queridos hermanos, que Dios no bendiga a todos.

 + Juan Antonio Ugarte Pérez 
Arzobispo del Cusco


 
 
:: Noticias
:: Católico al Día
:: Calendario
     
 
 
   

© Copyright 2011. Todos los derechos reservados.
 Web: www.arzobispadodelcusco.org Correo:riial@arzobispadodelcusco.org Teléfono: +5184 225211
Resolución Minima 1024 x 768 IE8