Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTube
Palabras del Pastor
Cusco 26 de Mayo 2016

Homilía de Mons. Richard Daniel Alarcón - Arzobispo del Cusco, en la celebración del Corpus Christi 2016
'¡Denles ustedes de comer! '

Hermanos y hermanas:
JESUCRISTO ES EL PAN DE VIDA QUE SE MULTIPLICA PARA ALIMENTARNOS Y DAR VIDA AL MUNDO.

El pasaje del evangelio que hemos proclamado nos traslada al escenario bíblico del milagro de la multiplicación de los panes, donde Jesús después de predicar el proyecto divino del Reino de Dios ve que su pueblo tenía hambre, multiplicando cinco panes y dos peces, dio de comer a unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y los niños, con este milagro anticipaba el misterio de la eucaristía.

Esta misma escena se repite el día de hoy, aquí en esta plaza mayor del Cusco, Jesucristo, el pan vivo bajado del cielo, está presente y vivo en la Santa Eucaristía, Él tiene enfrente a la multitud que se ha reunido para celebrar el misterio de su cuerpo y sangre, Él nos está viendo, Él conoce nuestro corazón y la fe que nos trae, no hemos venido solos sino acompañados de las imágenes de nuestras devociones, desde su madre la Santísima Virgen María, en sus diversas advocaciones. hasta los santos protectores de nuestras comunidades parroquiales.

Muy cerca de Él estamos los sacerdotes, ministros de la eucaristía y la vida consagrada, testimonio viviente de la eucaristía, estamos acompañados de las autoridades civiles y militares, responsables de la vida social y política de nuestro pueblo, nosotros representamos a los apóstoles del Señor.

¿Qué mensaje nos quiere dar Jesús en esta solemnidad de su cuerpo y sangre 2016?

Jesucristo nos dice que el Pueblo de Dios tiene hambre y lo alimentemos.
¿Cómo? Con el Pan de la Palabra y el Pan de la Eucaristía, su cuerpo y su sangre. Con su Palabra de Vida nos pide que no perdamos la esperanza en el proyecto del Reino de Dios.

Él, que es el maestro y el Señor, nos sigue enseñando el proyecto del Reino de Dios, en donde todos somos hijos de Dios y debemos de vivir como hermanos compartiendo el amor de Dios en la construcción de un mundo nuevo. Su palabra y su mensaje se convierten en un alimento espiritual que sacia el anhelo de justicia, paz y fraternidad, de todos los hombres.

Jesús nos pide que no perdamos la esperanza de que el Reino de Dios es posible, que estamos invitados a construir este reino de amor, de paz y de fraternidad. Para no perder esta esperanza estamos invitados a alimentarnos de su palabra, Él es el Pan vivo que nos alimenta para: darnos vida. Sólo alimentándonos del Pan de su Palabra podremos tener las fuerzas necesarias para transformar la realidad de este mundo y hacer presente el amor de Dios, que todo lo transforma, Sólo alimentándonos del Pan de su Palabra podremos mantener viva la esperanza de un mundo mejor.

Jesús nos conoce y sabe muy bien que hoy subsiste el hambre del pan material y nos dice:

¡Denles ustedes de comer!
¿Qué nos quiere decir con estas palabras?

Que la Eucaristía tiene mucho que ver con el hambre en el mundo, que hay muchos hermanos que pasan hambre por múltiples causas sociales, la pobreza, la marginación, la falta de trabajo, la injusticia social, también hay muchos hermanos que tienen hambre de amor, de paz, de justicia, de humanidad, de reconciliación. de perdón y que no podemos ser indiferentes con ellos, y si Jesús multiplicó el pan para dar de comer a cinco mil hambrientos, y quedaron saciados, nosotros estamos invitados a seguir su camino, el camino de la solidaridad y del compartir fraterno para hacer que la eucaristía, el Pan de Vida llegue y sacie a todos los que tienen hambre. ¡No podemos ser indiferentes!

En cada Eucaristía Jesús convierte el pan en su cuerpo y Io multiplica para que recibiéndolo en la comunión, es decir siendo uno con Él, podamos alimentar a muchos con nuestra solidaridad y con el compromiso de compartir lo que somos y tenemos, para erradicar el hambre del pan material y saciar el hambre del pan espiritual que es Jesús.

Recordemos las palabras de San Juan Pablo II en su visita al Perú: ¡Hambre de Pan, no. hambre de Dios, Si! Ésta es nuestra tarea, esta es nuestra misión.

Con mayor razón, en este año jubilar de la Misericordia debemos reconocer que Jesús Eucaristía es el signo del amor misericordioso del Padre, que el Padre nos ama tanto que nos da a su Hijo convertido en Pan de Vida, para que participando de la Eucaristía nos comprometamos a cumplir con las obras de misericordia, corporales y espirituales. A salir de nuestros egoísmos, ambiciones personales o grupales, resentimientos o divisiones, para salir al encuentro de los hermanos más necesitados, y atender a sus necesidades corporales y espirituales, que seamos las manos y el corazón del Padre misericordioso. La eucaristía es el medio más eficaz para llegar a ser misericordiosos como el Padre.

¡Con Jesús Eucaristía, nos comprometemos a ser constructores del Reino de Dios!
¡Con Jesús Eucaristía, nos comprometemos a ser solidarios y compartir!
¡Con Jesús Eucaristía, nos comprometemos a ser misericordiosos corno el Padre!

Por último, les pido a las autoridades y a toda la feligresía cusqueña que aunemos esfuerzos para evitar que el mensaje de vida que nos da el Señor Jesús en esta fiesta se vea enturbiado por la mala costumbre del consumo excesivo de bebidas alcohólicas, que nada tienen que ver con nuestra fe cristiana y católica. Exigimos respeto a la Santa Eucaristía, antes, durante y después de la fiesta, es tarea de todos mantener el buen prestigio de nuestra fe católica ante nuestro pueblo y ante todos los visitantes que participan de esta celebración que enorgullece la fe católica de nuestro pueblo cusqueño.

¡Sea por siempre bendito y alabado, mi Jesús sacramentado! Así sea.

+ RICHARD DANIEL ALARCÓN URRUTIA
ARZOBISPO METROPOLITANO DEL CUSCO
 


 
 
:: Noticias
:: Católico al Día
:: Calendario
     
 
 
   

© Copyright 2011. Todos los derechos reservados.
 Web: www.arzobispadodelcusco.org Correo:riial@arzobispadodelcusco.org Teléfono: +5184 225211
Resolución Minima 1024 x 768 IE8