Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTube
Palabras del Pastor
Cusco 8 de Abril 2018

II Domingo de Pascua
''



Muy queridos hermanos y hermanas, Cristo ha resucitado, Aleluya, ¡Aleluya!

Hemos dado inicio al tiempo de la Pascua y tenemos cincuenta días por delante, para poder compartir la alegría de la presencia de Jesús Resucitado en medio de sus discípulos.

Cada uno de estos domingos, nos vamos a involucrar en la experiencia que vivieron los apóstoles con cada una de las apariciones de Jesús Resucitado, experiencias que no fueron fáciles de aceptar y asumir, porque quizá los discípulos tenían miedos, dudas o confusiones, pero con todos los momentos en los que Jesús se aparecía en medio de ellos, iba fortaleciendo la fe de cada uno de estos discípulos. Entonces,  las reflexiones durante este tiempo de la Pascua serán sobre nuestra propia experiencia frente al Resucitado, frente a ese Jesús que está vivo y que está en medio de nosotros.
Este domingo, el Evangelista Juan nos cuenta la experiencia que tuvieron ante la primera aparición de Jesús Resucitado y es muy importante, pues su presencia cohesionó la comunidad de los apóstoles. Si hasta ese momento quizá estaban dispersos, cada uno dedicándose a sus labores cotidianas, el hecho de saber que Jesús había resucitado, reunió a todos los discípulos y en grupo, Jesús se les hace presente, se pone en medio de ellos, como reza el Evangelio de Juan. Esta figura es muy importante, porque el Resucitado conforma y fortalece la comunidad cristiana; es Cristo Resucitado el que permite cohesionar la fe y la esperanza de todos sus seguidores.

Entonces, este primer punto es importante porque en este tiempo de la Pascua vamos a encontrarnos con Jesús Resucitado y Él fortalecerá nuestra identidad como Iglesia, nuestra pertenencia a la Iglesia y nuestro compromiso con construir su Iglesia. Somos los discípulos y Jesús está en medio de nosotros.

En esta primera experiencia, el apóstol Juan, nos presenta a un Jesús que, al ponerse en medio de los Discípulos, les muestra las llagas de sus manos y pies, así como la herida de su costado; esa va a ser la característica de Jesús, pues se presenta ante ellos no como un fantasma sino como una persona, tal y como con quien ellos tuvieron la experiencia de caminar y compartir momentos de confraternidad; Jesús vuelve a reafirmar su presencia humana glorificada, pero conserva en sus manos, pies y costado las llagas de la pasión.

En segundo lugar, Jesús quiere reafirmar la misión de esos discípulos de Jesús, cada vez que Él se presentaba, les saludaba deseándoles la paz, esa paz de Jesús se va a convertir en la bandera de los discípulos del Señor, la bandera de la comunidad cristiana; ser instrumentos y transmisores del mensaje de Paz: “La Paz les dejo, mi Paz les doy”, Jesús va a insistir en que los discípulos, con su presencia, sean instrumentos de la Paz del Señor.

Y, en tercer lugar, Él los envía a la misión para que puedan comunicar a los demás el hecho de la Resurrección, “Cristo ha resucitado, está vivo”, y así, su tarea continúa a través de los discípulos. Entonces, estos son elementos que conforman lo que es nuestra Iglesia Católica y lo que somos nosotros como Iglesia Diocesana, como Iglesia Parroquial. Tú hermano y hermana, que vas a la Parroquia y te encuentras con tu sacerdote, más allá de lo que miran tus ojos, trata de descubrir la presencia de Jesús Resucitado en medio de tu comunidad y aprende en esa experiencia de encuentro con Jesús a fortalecer tu fe, a reafirmar tu seguridad de que Jesucristo te hace instrumento de paz y misión, para anunciar a los demás su Resurrección como mensaje de esperanza.

Así como Cristo ha vencido a la muerte, así como Él ha vencido al pecado, la Iglesia tiene la tarea de evangelizar y sacar a tantos hombres y mujeres de situaciones de pecado y llevarlos a la luz, a la paz y a la alegría.
Querido hermano y hermana, estos domingos vamos a caminar juntos, cada domingo va ser un encuentro con el Resucitado; que Él logre sembrar en tu corazón la hermosa experiencia de su persona, de su amor, de su misión y de su mensaje, instrumentos de paz, instrumentos de esperanza para anunciar su mensaje a todos los demás.
Que el Resucitado te bendiga a ti, a tu familia y que fortalezca tu fe, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

+Richard Daniel Alarcón Urrutia
Arzobispo Metropolitano del Cusco
 


 
 
:: Noticias
:: Católico al Día
:: Calendario
     
 
 
   

© Copyright 2011. Todos los derechos reservados.
 Web: www.arzobispadodelcusco.org Correo:riial@arzobispadodelcusco.org Teléfono: +5184 225211
Resolución Minima 1024 x 768 IE8