Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTube
Palabras del Pastor
Cusco 21 de Agosto 2011

XX Domingo del Tiempo Ordinario (Mt 16, 13-20)
'“Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo”,'

Muy queridos amigos.          
Hoy, el Evangelio de Mateo nos dice: “Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?. Ellos le respondieron: unos dicen que es Juan el Bautista, otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas. Y ustedes les preguntó, ¿quién dicen que soy? Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: Tú eres el mesías, el hijo de Dios vivo. Y Jesús le dijo: Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo. Entonces ordenó severamente a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías”.

Jesús quiso hacer la pregunta más personalizada y Pedro le contestó: “Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo”, una respuesta que solo se puede dar desde la fe. La fe es un don, un regalo de Dios, que se nos infunde. Las virtudes teologales son virtudes infusas que el Señor las da en el Bautismo, infundiéndonos virtudes como la fe, la esperanza y la caridad en nuestra alma; y, por lo tanto, si creemos es porque el Señor nos da la gracia para creer; ese paso de lo creíble al “yo creo” es siempre sobre natural.

Nosotros, con el Bautismo, hemos recibo la fe, pero esa fe puede estar como tapada, cubierta, medio oxidada, porque no la hemos ejercido, porque nos hemos ido por otros caminos, porque, culpable o inculpablemente (eso lo juzga Dios) nos hemos ido alejando de Dios y no hemos alimentado la fe con el conocimiento de la vida de Jesús y con lo que nos dice. La fe tiene que tener un fundamento intelectual, tiene que ser racional, por lo tanto hay que conocer la vida de Jesús, hay que leer el catecismo, y no limitarnos a escuchar el Evangelio de la Misa, eso no es suficiente.

Siguiendo con el Evangelio, cuando el Señor le da las llaves a Pedro se las da a todos sus sucesores y el sucesor de Pedro es el Papa, el Romano Pontífice quien recibe, por transmisión ininterrumpida, ese poder de las llaves. Por eso, el escudo papal lleva como símbolos esas dos llaves del reino de los cielos. Nosotros tenemos que rezar mucho por el Papa, nuestro Padre común y teneos que estar muy unidos a él, porque la carga que lleva encima es tremenda.  No olvidemos que nuestra oración y cariño al Papa, no es sentimental sino teológico, porque es el sucesor de Pedro, es el Vicario de Cristo en la tierra, el “dulce Cristo de la tierra”, como decía Santa Catalina de Siena. Recemos mucho por el Papa, para que sepa llevar ese peso inmenso que recae sobre él y ser el buen pastor que el Señor quiere para su Iglesia.

Queridos amigos que Dios nos bendiga a todos.

+ Juan Antonio Ugarte Pérez
      Arzobispo del Cusco




 
 
:: Noticias
:: Católico al Día
:: Calendario
     
 
 
   

© Copyright 2011. Todos los derechos reservados.
 Web: www.arzobispadodelcusco.org Correo:riial@arzobispadodelcusco.org Teléfono: +5184 225211
Resolución Minima 1024 x 768 IE8